Concurso: Amor por la Decoración

Esta semana vamos con un concurso, Lorena del blog Amor por la Decoración ha organizado un concurso en colaboración con Achica.
Así que me he animado a participar.
Para mí, el rincón favorito en cualquier casa ese en el cual puedes dedicar un rato a la lectura. En mi casa hace tiempo que los ratos para la lectura se han relegado a altas horas de la noche en una esquina de mi sofá. Para que nos vamos a engañar en un piso pequeño las necesidades del uso habitual hacen que los rincones de lectura desaparezcan, es que más, hacen que nunca lleguen a existir. Pues yo me he ido a casa de mi tía que tiene ese rinconcito perfecto que yo quisiera para mí, este rincón me parece una delicia.

Con luz natural y un orejero ideal  retapizamos para dar un toque de color a la estancia con un pequeño escabel, una pieza perfecta para conseguir una postura cómoda para leer -hay algunas butacas en las que te pierdes y te quedas tirado como en una cama- Junto a la butaca una vitrina vintage de los años 60.
El velador, de diseño retro y muy actual gracias a el material, aluminio, tiene los elementos justos para dar espacio a lo importante, los libros.

Un pequeño detalle de la manta de pelo sintético, un gusto para el tacto. El cojín lo hizo mi ama con parte de la tela que sobro de tapizar la butaca, los madroños le dan un toque exquisito.

Si queréis participar en el concurso os dejo un enlace con las bases del mismo.

Tu Cajón Vintage

Hoy no vamos a hablar de cocina ni de decoración, hoy no vais a ver fotos ni cosas que compartir, hoy quiero hablaros un poco de mí, de mis sueños y de mis ilusiones.
Hace unos meses comencé la andadura de este blog con la intención de compartir un poco de mi con vosotros y a pasar de que llevaba otros tantos meses dando le vueltas al tema, no me decidía a ponerme a ello. Una vez que comienzas en el mundo blogger entras en una marea de datos e información, en la cual te sientas frente al ordenador y no ves el momento de parar.
A lo largo de los meses hemos evolucionado, donde más se nota es en los aspectos estéticos del blog, que ha cambiado varias veces de imagen, y en el desarrollo de las entradas que espero os vaya pareciendo cada día más interesante.
Como habéis comprobado una vez más el aspecto del blog ha cambiado.
Todo esto forma parte de un nuevo proyecto que estoy desarrollando y que espero vea la luz en los próximos meses.
Vamos a cambiar el nombre el blog.
Hoy os presento……

TU
CAJON VINTAGE

¿Qué mejor sitio en la casa para guardar ideas que TU CAJON?
Sigo siendo la misma en contenidos e ideas sólo vamos a unificar el blog con mi proyecto actual. Tu cajón Vintage se desarrolla como algo personal que quiero sea algo vuestro, un lugar dónde podíais buscar cualquier tipo de información para vuestros hogares, de hay que haya usado específicamente el pronombre TU.

Puedes buscarme en facebook, donde encontrareis contenido extra, concursos… una forma más ágil y rápida de mostrar contenidos. Puedes visitar mi fanpage, si te gusta lo que ves….ME GUSTA

Para los que el rollo imágenes no os va tanto y no sois muy amigos de facebook, podéis encontrarme en twitter, donde podréis acceder a #tips, #consejodeldía y otros contenidos, sólo tienes que entrar en twitter y hacer “click” en SEGUIR.



¿Conocéis Pinterest? Es inspiración pura, un conjunto de imágenes e ideas visuales. Allí encontrareis más tableros aún, lo que conozco y lo que me inspira.
By Sara



¿Silla vintage o todo un clásico?

Un días más por fin es viernes y estamos un día más cerca de las vacaciones. Hoy vengo un poco en plan profe pensareis que me pega poco por el tipo de post que he hecho hasta ahora pero para esos que no sabéis he venido a iluminaros, es broma, iluminar, mejor con led que es lo que energéticamente hablando es lo correcto.
Fuera de bromas, la decoración es algo más que el buen gusto a la hora de elegir el amueblamiento para una estancia de la casa, un local público o una zona de ocio. Lo que hoy en día constituye la arquitectura y el diseño modernos se comenzó a desarrollar hace más de 100 años concretamente en el siglo XIX, cuando las mujeres todavía llevaban corsé y de la mano de la Revolución Industrial nació y ha llegado hasta nuestro días la Silla Thonet, que junto con otras piezas que llamamos clásicos del diseño forman parte de nuestra vida cotidiana, me he propuesto hablaros de algunos de ellos y tenemos la mágica SILLA Nº 14

Para que entréis un poco en situación os muestro unas imágenes de la situación estética la una época en la que nació esta silla que hoy en día podemos encontrar en las decoraciones más actuales.

Os diré que esas silla que están apiladas en el desván de la casa del pueblo y que estáis a punto de tirar para hacer limpieza, es un clásico del diseño.

Diseñada en 1859 por el carpintero alemán Michael Thonet, su precio asequible, un diseño simple, desmontable y apilable para su fácil almacenamiento la convirtieron en la silla más vendida, podríamos decir que el primer mueble kit. No sólo esto forma parte de su historia sino el hecho de que con ella se creó el primer sistema de doblado de madera. En madera de halla y de formas sencillas, también conocida como la silla nº14 por la posición que ocupaba en el catálogo en el cual se sacó a la venta, os presento la silla Thonet tal y como ha llegado a nuestros días.

Imágenes vía internet

Solomillo Wellintong

Una semana más volvemos con un receta.
Los que más, menos han oído hablar del reality de la Uno, Master Cheff, yo la verdad es que no lo sigo mucho -más bien nada- pero a veces haciendo zapping me detengo un rato en el programilla en cuestión. Hace unas semanas una de las pruebas de eliminación consistía en hacer un Solomillo Wellintong y cómo casi siempre que algún alimento entra por mis ojos, me quedé a verlo. Navegando por la red he visto que en los últimos días han proliferado por la red los solomillos Wellintong, yo hoy os traigo mi versión.
Para mí no es una receta nueva, ya que hace años que la practico, pero en la versión más económica, porque vale que el solomillo de vaca está teta-teta pero no es para todos los bolsillos. Prefiero sustituirlo por un solomillo de cerdo, queda muy rico también y reducimos los costes de la receta.
Para mí es la típica receta que puedes utilizar cuando tienes invitados y no quieres pringar en la cocina mientras los demás comen, de categoría, sabrosa y fácil teniendo en cuenta algunos puntos importantes.
Allá vamos.
Salpintentamos el solomillo y lo pintamos con mostaza, cantidad al gusto -cuidadín con las mostazas muy fuertes-. En una sartén antiadherente ponemos el solomillo, la cuestión es sellar bien la carne para que no pierda los jugos, sino te quedará el plato muy secote. El fuego de un 12, lo puse al 10.
Una vez dorado lo sacamos a una rejilla para que repose.
Para la farsa yo usé boletus que tenía por casa, puedes sustituirlos por champis. Rehogué la cebolla, añadí los boletus a fuego alto con un chorrito de brandy y sal al final, reservar.
Enrollamos el solomillo con la farsa y la tocineta, igual que si estuviéramos haciendo un rollito y lo envolvemos en film transparente como un caramelo y reservamos en la nevera, unos 10 minutos.
Mientras preparamos el hojaldre. Una vez enfriado el solomillo hacemos un paquete con el solomillo dentro del hojaldre y buscando un poco de inspiración ponemos algún adorno con el propio hojaldre en la parte superior. Pintamos con huevo para que luego quede doradito y al horno, que habremos precalentado a 225º, cuando introduzcamos el paquete 20 minutos a 180º, con calor arriba y abajo.
Para la salsa, ponemos al fuego la sartén que hemos utilizado para sellar la carne, vamos a aprovechar los restos que han quedado del solomillo, echamos las pasas y cuando hallan cogido temperatura un chorro de brandy, dejamos que evapore el alcohol e incorporamos la leche evaporada. Reservamos unas cucharadas de la crema a la que añadiremos una cucharadita de maizena -esto es porque la leche evaporada es muy líquida y queremos darle un poco de consistencia-. Mezclamos todo al fuego mientras removemos, por último añadiremos el ajo que habremos machacado hasta dejarlo casi transparente –truquili, para machacar el ajo ayúdate con un poco de sal-. Reserva la salsa.
Hay varios pasos importantes a seguir para que la receta nos quede de 10.
Como ya os he dicho, sellar bien la carne o perderá lo jugos y quedará muy seca.
Siguiendo con los jugos cuando envolvamos el solomillo con el hojaldre hay que tener mucho cuidado tiene que quedar bien cerrado porque, otra vez,  perderá los jugos.
El punto de la carne en el caso de solomillo de cerdo tiene que ser blanco con un tono rosado en el centro, como veis, para que no os creáis que a las blogeras todo nos sale perfecto, me quedó un poco pasado de punto y demás el hojaldre no estaba muy bien y se descacharro entero al colocarlo, se rompió, perdiendo así parte de esos dichosos jugos, es importante que la matería prima sea de calidad, a veces por culpa de esto todo nuestro trabajo se puede ir al traste.

DIY Moldura para el techo

No sé si os habéis dado cuenta pero la semana laboral para algunos toca a su fin y por fin desde no me acuerdo ya cuando se presenta por delante la perspectiva de un fin de semana sin paraguas. Supongo que muchos ya estaréis pensando en las futuras vacaciones -afortunados hoy en día- otros cuantos las tenéis pero no podéis ir a ningún sitio y otros bastantes -cada día más, no tenéis vacaciones. Para los que vais a estar en casa como digo yo “espantando moscas con el rabo” os traigo un DIY que podéis hacer para aprovechar ese tiempo libre.
Muchas de estas cosas que os traigo son experimentos propios, éste es uno de ellos. Una de las cosas que no teníamos en casa, son molduras en los techos. Ya sabemos que en casa del herrero cuchara de palo, y los techos son nuestros eternos olvidados, pues que sepáis que importan y mucho porque ayudarán a darle ese carácter que queréis imprimir a vuestra vivienda. Es como si te encuentras un retrato con la cabeza cortada -bueno con los giros que da el arte hoy en día nunca se sabe….-
Cuando te pones a ello, vas al escayolista, eliges la moldura…y luego te pasas los dos meses siguientes sacando polvo por toda la casa, pues buscas otras alternativas. Limpia y económica, molduras de poliuretano.
¿Qué necesitamos?

Todos los materiales necesarios los podéis comprar en el Leroy Merlin.
Si os fijáis la ingletadora es diferente, ya que estas molduras de poliuretano tienen forma cóncava y al hacer el corte no nos vale con hacer un corte en diagonal, tiene que llevar un ángulo en concreto para que luego las piezas casen. Para evitar desperdiciar mucho material antes de hacer el corte hay que asegurarse dos veces para que luego las piezas encajen.

Empieza por una esquina de la estancia. Cortar, aplicar suavemente sobre la pared y presionar para que el pegamento especial fije. Esto es paso incomodo, en casa lo solucioné haciendo palanca con las propias piezas de poliuretano contra algún objeto o mueble, en 5 minutos el pegamento habrá fijado a la pared.
Una vez hecho el primer corte difícil, los demás salen solos y en un rato -dependiendo del tamaño de la estancia- has terminado.
Truquili, si hay alguna esquina fea o golpeada elimínala antes de colocarla sobre la pared, hay que decir que  estas molduras se marcan en seguida, así que manipúlalas con cuidado.
Dejar secar bien una horas y lijar los restos del producto y esas posible esquinas que hayan podido quedar.

Por último un par de manos de la pintura elegida y podremos ver el cambio en nuestra habitación. Como es poliuretano no necesita imprimación.

¿Qué os parece el resultado?

Restaurante Etxaniz, Bilbao

Una vez pasado el primer bache del inicio de la semana miramos al frente con otra perspectiva, la de que ya queda un día menos para llegar al fin de semana y para los que ya estéis pensando en él y penséis pasarlo en la inmediaciones de Bilbao os propongo un plan.
Hace unas semanas estuve comiendo son la family en el restaurante Etxaniz, dentro del Holtel Indautxu en Bilbao. Para nuestra familia nos trae un montón de recuerdos ya que hace tiempo solíamos celebrar esas fechas importantes en él. Siempre fue un valor seguro precio/calidad/atención un 10 con un maitre buenísimo-pena que no recuerde el nombre- y un menú con los segundos a elegir de una carta que se superaba cada vez. 
He de decir que las cosas, como todo, han cambiado -no así su decoración, para prueba un brazo-
y estas fotos que os dejo, que avalan el hecho de que el sitio necesita un poco de chapa y pintura.
Te encuentras con un sitio, si bien como os digo un poco viejuno, de mesas amplias y elegantes, con manteles de hilo y espacio suficiente para que no te tengas que pelear con el codo de la persona que se sienta a tu lado.
Nos encontramos con dos menús de entrantes comunes y en función de los segundo que elijas varía el precio entra 19€ y 24€ con un tinto de Castilla -que no probamos- y un blanco D.O Rueda que se bebía bien, todo IVA incluido.
Como somos muy curiosotes nos pedimos todo para compartir.

Carpaccio de rape, setas de temporada y brotes tiernos. Se pasaron un poco con los brotes -rúcula- que como siempre tienes la opción de retirar, sobre todo si quieres degustar lo demás.

Escabeche de salmón hecho en casa, tosta de pan negro y mantequilla. Sabor sorprendente y fresco que nos gustó a todos.

Risotto de pato y vino tinto. El toque del vino tinto genial y conmigo una arroz un su punto siempre triunfa.

Espárragos trigueros salteados con lascas de queso roncal.

Vamos con los segundos,
Anchoas rellanas de anchoa y pimiento verde.

Carrilleras de cerdo guisadas y braseadas en su propio jugo, cremoso de patata -que no es más que un puré de patata muy suave y trufa negra. Las carrilleras estaban deliciosas y sabrosísimas, tengo que intentarlo en casa.

Chipirones asados al aceite de carbón, con verduritas salteadas, aceite verde y pinceladas de sus tintas.

Mollejas de ternera empanadas, estofado de hinojo y morcilla ibérica. Una pena porque con el estofado y la morcilla tal y como plantean el plato, la molleja pierde ese cras-cras característico del empanado, no me gusto.

Los postres, me llevé un chasco porque a pesar de ser caseros insípidos.
Clásica “lemon pie” a nuestro estilo.
Tarta ópera de zanahorias, espinacas, queso fresco con crema helada quesera.
Milhojas de fresas con nata en merengue “lyo”
Torrija caramelizada hecha a la antigua con helado de vainilla, de la cual no tengo palabras para describir su cremosidad y sabor. Exquisita.


En resumen precio-calidad un 9, vale que los nombre de los platos son un poco, como queriendo ser pero no son cocina de autor, pero eso está de moda. Lo que si ofrecen es producto de primera calidad muy bien cocinado y buscando un poco salir del típico menú. Para mí y teniendo en cuenta que los menús de fin de semana son siempre más caros merece la pena acercarse al Etxaniz y pagar 19 o 24€ por persona.
Y para rematarla y ya que estábamos en familia una……….
…….en la Compañía del Ron, pero sólo una que al precio que están las copas mejor la sigues en casa…..

Surfer-Chic Beach House

A petición vuestra vamos a empezar con algo diferente de lo que os he traído hasta ahora. Y es que a nadie le amarga un dulce -no literalmente es este caso, pero un dulce para los ojos al fin y al cabo- navegando por la red encuentras tantas cosas que no sabes por cual decidirte. Hoy os traigo un Home Tour, vamos, en definitiva una palabreja que suena muy chic y que no quiere decir otra cosa que vamos a visitar una casa ajena. Teniendo en cuenta la época del año, cercana a un verano que se niega a llegar, siguiendo a una primavera que a duras penas a asomado la cabeza, no puedo evitar que mis ojos se detengan en el color por lo que en el momento que esta casa llegó a mis ojos, no los pude despegar de las imágenes.
La casa se sitúa en New Jersey, es un proyecto que lleva rondando por la red dos años por lo menos pero cualquiera diría que lo acaban de colgar. Quedaros con este nombre surfer-chic ya que tenemos ante nosotros una nueva tendencia decorativa. Con colores traídos directamente desde la década de los 60, esta casa diseñada por Mona Ross Berman, está de rabiosa actualidad. Con el naranja como nota de color predominante, nos encontramos con una base en blanco que unifica todas las estancias de la vivienda, colores profusos como el amarillo y el turquesa acompañan al naranja en chispazos de color repartidos por toda la casa.
Las puertas del cuarto de la lavadora me han llamado especialmente la atención, transformando una zona de trabajo en algo divertido.
El dormitorio principal tiene un toque muy retro con el cabecero tapizado, el pouf o el baúl, todo acompañado de mandarinas, rosas y lavandas.
EL turquesa, también protagonista en el baño, o en la cocina intemporal que nos presenta la versión más suave del azul. 
La zona de estar o el comedor brillantes y coloridas.
Yo no lo niego, ¡quiero una para mi!





Honey Chicken Wings

Alitas de pollo con miel, un día más traemos la miel como ingrediente principal de la receta. Menos mal que mi madre no tiene internet porque si me ve alucinaría. Su hija comiendo miel, ¡uyyyyyy esta sí que es buena! Aquí donde estoy hoy en día, de pequeña era muy, pero que muy mala comedora, de las que le daban las cinco de la tarde en pleno verano con el plato de garbanzos en la mesa mientras mis amigos se bañaban en la piscina. Pero no os preocupéis todo pasa y un buen día empiezas a disfrutar comiendo y no únicamente comiendo, sino que también cocinando.
El caso es que la miel era mi punto de no retorno, hasta arcadas me daban. Todavía me acuerdo un año de vacaciones en casa de unos amigos en Torrevieja, que me dio una especie de alergia al pino del Mediterráneo, el caso es que hasta que detectaron la alergia pensábamos que era un interminable catarro vacacional. Pues allí estaba Miren, la abuela de mis amigos, vascorra de cepa y con genio y figura para dar, tomar y exportar. Todos los días sin faltar uno, me metía cucharada de miel por el gaznate cual pollito resignado.

Hoy en día las cosas han cambiado y aunque no me olvidaré nunca de Miren, ahora tomo la leche con miel, sobretodo en invierno, que calentita entra genial.

Respecto a la miel, como de otras muchas cosas me proveo en el pueblín, ¡vivan los productos naturales! Concretamente la que se da allí es miel de brezo, es de las menos dulces que se dan, con varias propiedades beneficiosas, como por ejemplo para la cistitis y las piedras en el riñón.
Sin más dilación vamos con la receta. Americanada donde las haya, una vez más me vuelvo a declarar super fan de la comida basura y en casa todo sabe mejor y pierden bastante de esas grasillas saturadas tan malas para nuestro organismo.

Preparamos la alitas quitando los restos de plumas y separando a la mitad. Las puntas las desecharemos aunque se pueden congelar y reservar para hacer caldos.
Salpimentamos y pasamos por harina, sin excedernos, nada de capazas de harina, si es así sacudiremos el sobrante.
Ponemos en una cazuela el ajo machacado con el jengibre y las cayenas, rehogamos todo a fuego lento para que el aceite coja el gusto, nada más, luego lo retiramos todo menos las cayenas, a mi me gusta bien picante.
Mientras freímos las alitas, yo uso una cazuela con abundante aceite, unos 8 minutos -el fuego lo pongo de un doce lo pongo a un 10- y las dejamos en papel absorbente para que chupe el exceso de aceite.
Una vez que hemos retirado el ajo añadiremos la miel, la soja y el ketchup, removemos unos minutos a fuego suave para que confite la salsa y retiramos del fuego.
Pintamos las alitas con la salsa y ya están listas para echarle las manazas. 
Receta fácil y rápida, en media hora habremos acabado.