Perrichicos

Bueno por fin volvemos
con comida, ¡siiiii! de la de verdad. Habréis observado
que últimamente no he traído una receta al punto y como todo, tiene una razón,
llevo 15 días sin mi cutre-cámara, que me la dejé en el pueblín, aish… la cámara
dichosa con las imágenes además recién sacaditas del campo para llevároslas a
vuestros hogares. He de decir que este fin de semana hemos repetido y os traigo
más aún.

A pesar de que
tenía alguna que otra recetilla preparada para publicar cuando me he puesto a
rebuscar no he encontrado nada de gusto para ofreceros pero mi cámara ha vuelto
y mis fotos dentro de ella.

Por si no os
habéis dado cuenta la primavera ha llegado a nuestros hogares, en la red está
en todos los sitios y fuera de ella y sobretodo alejándonos de la ciudad, está
con todos sus colores. En definitiva, que ya han salido las setas
de primavera en algunas zonas llevan ya semanas disfrutando de esta afición,
nosotros empezamos ahora y no del todo porque se encuentra poco.
Me confieso
 super fan de las
setas, desde el champiñón, hasta…jo, no sé todas, me
gusta cogerlas,   hacerlas y comerlas y como buena setera no os
voy a contar dónde las cojo, sobretodo porque me llevan casi de la mano, el
caso es que entre tantas pistas y caminos pues, no ,no me oriento, pero a
ver quién es el guap@ que lo hace sino es a base de paseos y paseos.
Os contaré que
coger, coger cojo poco, yo acompaño, después les doy el toque final, cocino.
Esta vez toca perrichico o seta de primavera, este es el nombre común y no
vamos a entrar en tecnicismos.

Sobre cómo las
cocino, esta última vez hice un revuelto quedan genial, sobre cómo las
hago…para los que dicen que no hay que lavarlas, efectivamente, la seta esta prácticamente
agua y al pasarla por agua absorbe más aún. Esa es la teoría, la práctica es
que suelen estar bastante sucias y hombre, “revuelto
de perrichicos al aroma de la tierra de monte”
 pues no, aunque haya cada uno yo las
lavo lo menos posible, pero lo hago. Una vez en la sartén dependerá bastante
del fuego vamos a saltearlas de 3 a 5 minutos a fuego fuerte. Mi experiencia es
que en la vitro sueltan agua, yo la aparto y la reservo para otra cosa; con
inducción genial, es un fuego que tiene más fuerza y se hacen en un tris. Otro
truqui
es echarle la sal al final para que no suelten más agua, a partir de
esto, con ajetes, un chorrito de vino blanco…a mí la seta me gusta tal cual
para sacarle todo su sabor.
Vosotros diréis, de rechupete!!

Print Friendly, PDF & Email
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *