Materia Prima

Sabéis que todas la semanas dedico un post a la cocina y digamos sus derivados, alguna receta, críticas sobre restaurantes… hoy os traigo algo diferente, ni vamos a comer fuera, ni vamos a trabajar en la cocina.
Hoy vamos a conocer una parte importante de nuestra cocina y sin la cual el resto no existiría. Vamos a dedicarle un ratito a las materias primas.
Muchos me habéis oído hablar alguna vez sobre los productos naturales que utilizo, he de puntualizar además, prácticamente ecológicos -sino mi suegro me mata- ya que no utiliza productos químicos, salvo que un mal bicho se meta donde no debe.
Algunas huertas hace ya unas semanas que empezaron a dar sus primeros frutos, dependiendo sobretodo del clima en el que se encuentren. En este caso, situada al norte de Palencia, digamos que… es un poco tardía y es ahora cuando empezamos a recoger.
Esto es como todo y cuando empieza vas a tripadas, tripadas de calabacín, tripadas de tomate, tripadas de pimientos….y aunque se envasa, congela y regala, nos gusta comer fresco, así que comemos a tripadas.

 Bajo tierra están creciendo una buenisimas zanahorias, que también sirven de alimento para algún que otro ratón.

Color en la lechuga para nuestra ensalada perfecta sin necesidad de recurrir a Florette.

Aunque no lo parezca aquí tenéis unos guisantes, abrir la vaina y comer.

Unas vainas, a mí me gustan bien cociditas.

¿Os podéis creer que debajo de este mar verde se estén fraguando unas buenas patatas?

 Calabacines, que no falten, ya os lo dije…a tripadas.

Y no podían faltar los reyes de la huerta, los tomates, que por cierto este año no pintan muy bien, es lo que tiene, un año no das a basto y al siguiente no hay manera.

¿Os lo imaginabais así?

© Esta publicación es original de Tu Cajón Vintage Prohibida la copia total o parcial, sin citar y enlazar a la fuente original.

By Sara

Eames Lounge

Viernes para muchos, puente para otros, yo he de confesaros que estoy de puente, en el pueblín escribiendo para vosotros con una buena sombra y con el airecito que hace que no me achicharre como un mosquito en un aparato de esos que cuelgan cerca de algunas puertas. No por ello me olvido de vosotros y sigo trabajando, preparando varios DIY que espero terminar en las vacaciones, junto con algún otro proyecto que aprovecharé para hacer también en las vacas. Así que septiembre se presenta cargado de un motón de novedades que espero que os gusten.
Pero para las vacaciones aún nos queda una semanita más por lo que vamos a lo nuestro con otro clásico del diseño.
Supongo que cuando lees o sigues un blog es porque la temática del mismo te atrae de alguna manera, definitavamente a mí se me ve el plumero y mis gustos tiran claramente hacia lo vintage, me pierde el estilo country y shabby, sin embargo para gustos hay de todo y es por eso que hoy os traigo este clásico del diseño encaja en cualquier tipo de estilo, con el tiempo vamos desarrollando gustos diferentes pero hay ciertas piezas que podrán permanecer en nuestras viviendas de forma permanente, independientemente de que la decoración que tengamos evolucione con nosotros y nuestros gustos, hacerse con un sillón Eames es una inversión para toda la vida, ya sea original -no para todos los bolsillos- o réplica.
Este sillón se creó en 1956 por el matrimonio de arquitecto y diseñadora Charles y Ray Eames, en algún sitio hablan de ellos como “los primeros artesanos tecnológicos”, combinando varias disciplinas y con diseños intemporales han creado piezas como la que os traigo hoy que ha llegado hasta nuestros días.
El sillón Eames buscaba una combinación entre el diseño y el buen gusto, inspirada en los sillones de los pub ingleses, se ideó mezclado materiales tan nobles como la piel y la madera.
Con un diseño ergonómico y decididamente super cómoda hacen de esta pieza la butaca favorita para cualquier vivienda.
Todo fabricado y ensamblado de forma artesanal.
Esta silla puede presumir de estar en el mueso Moma de New York.
En casa de los Eames



Os ha gustado el clásico de hoy¿?

No lo dudo
Buen fin de semana!!
XOXO

via internet

By Sara

Bar Juanon en Ruesga

Ya que cada día tenemos más cerca las vacaciones vamos a hacer un poco de turismo culinario. 
Como sabemos que el bolsillo no está para muchos trotes os traigo un sitio donde pasar un buen rato y comer bien, todo a un precio asequible.
Muchos de vosotros os habréis planteado unas vacaciones de turismo rural, La Montaña Palentina es el lugar ideal para ello. Buen tiempo con noches frescas, un montón de rutas de senderismo y montaña para hacer es una zona realmente buena para pasar unos días.
Dentro de este marco y después de un día de ejercicio bien viene una buena cena, en esta franja del día es dónde vamos a situar la crítica de hoy.
Situado en la población de Ruesga, un pequeño pueblo que nace junto al Pantano de Ruesga y rodeado de montaña encontramos el Bar Juanon. Con una decoración actualizada de estilo rustico cuanta con una buena terraza y tres comedores que os puedo asegurar se llenan sobretodo en temporada vacacional en temporada, así que un pequeño inciso, no vayáis sin reservar.

Nos encontramos con una carta cortita pero contundente, raciones para compartir de cocina casera que os aseguro os vais a quedar con ganas de probarlas todas.
Una tabla mixta de embutido de la zona, cecina, lomo y jamón.
Croquetas de la casa, caseras de las de verdad, muy cremosas aunque siempre pecan un poco de sosas.
Endivias con salsa de queso para los muy queseros, o sea yo misma.
Pulpo a la gallega, he de decir que no siempre le pillan el punto de cocción.
Para compartir una buena chuleta a la piedra, la carne super tierna y sabrosa, el punto para todos los gustos y además muy entretenido.

Para terminar unos postres que verdaderamente no merece la pena señalar ya que a pesar de ser caseros, son bastante anodinos y sin personalidad, tartas de queso con poco sabor a queso, mousse de limón que es una crema de limón, en fin, lo mejor, si quieres postre, es que te animes a elegir un helado o un café.
Dentro de los vinos tenemos poco para elegir pero más que suficiente, blancos D.O Rueda, rosados espumosos, tinto crienza D.O Rioja o Ribera de Duero y para finalizar y como no, los vinos de la casa.
Las camareras son muy simpáticas y el ritmo entre el comedor y la cocina fluido, eso sí, no esperes que te saquen los platos uno por uno porque irá todo junto y en eso no hay manera….
Conclusión final, una cuenta de entre 15 y 20€ por barba -como siempre la elección de la bebida nos va a dar el precio final- hacen del Juanon el sitio perfecto para pasar una buena velada.
Yo desde luego repito por lo menos una vez al año.
Para los curiosos y animados os paso el teléfono para las reservas 979870443
By Sara

Apartamento en Park Avenue lleno de color

He de confesar que siento preferencia por los interiores con una base en blanco, en estilo nórdico, con toques vintage o shabby pero siempre ambientes limpios a la vista y con una decoración sencilla.
El uso de colores, la combinación de textiles y unas paredes con mucha personalidad, hacen de esta casa la antítesis de lo que arriba describo.
La interiorista Christina Murphy ha sido la encargada de crear este genial espacio en un apartamento de Park Avenue.
Impacta la pared del amplio pasillo con ese protagonismo de color de verde vibrante acabado en brillo que junto con los complementos de toque barroco hacen un conjunto definitivamente elegante.






Es genial el detalle del salón principal cuya librería cobra protagonismo gracias a su fondo pintado a mano por Christopher Rollinson. Complementan los auxiliares que con sus textiles dan al conjunto un toque muy chic.





Y como toque final no podía faltar una cocina total white con toque de amarillo, esa nota de color que aporta calidez al conjunto.


vía




By Sara

Snack para tu día de playa

Pensando un poco en estos días de sol y playa os traigo la receta de hoy. Y es que, a pesar de las complicaciones del aparcamiento si vas en coche o la cola para coger el autobús y a la hora de la vuelta todo el traficazo y caravanas que se cogen, todos buscamos nuestro día perfecto de playa.

Por cierto que cuando vamos a la playa en este plan, a veces parece que nos mudamos de casa, sobre todo si vamos con niños.

Pero si algo nos gusta para el día de playa son las chuches, las patatitas, la cervecita…huuum, en fin todo el santo día comiendo. Pues aquí tenéis la receta de hoy galletas saladas de queso.
Un día más nos repetimos con el fácil fácil y rápido, que no es cuestión de dedicar las horas muertas en la cocina, sino de aprovechar y rentabilizar el tiempo en el disfrute de estos días largos y soleados que nos ofrece nuestro clima -voy a generalizar ya que en el norte llevamos sólo 2 semanas de buen tiempo y encima pinta verano corto corto-

Para la masa mezclamos la harina con la sal y el queso rallado, después el huevo y el queso de untar. Amasamos hasta quitar bien los grumos de la mezcla. Ya tenemos nuestra masa preparada. Envolvemos en papel film y dejamos reposar en la nevera unas dos horas.
Una vez pasado este tiempo vamos a estirar la masa con un rodillo hasta que nos quede un espesor de 1 o 2 ml. Damos la forma que queramos con un corta pastas, hacemos palitos o lo que más nos apetezca.
Metemos al horno con calor arriba y bajo unos 20 minutos a 180º. Cuando estén doradas las sacamos y dejamos enfriar en una rejilla.

¿Acaso no os he dicho que iba a ser fácil y rápido?

Estos son principalmente nuestros días de playa por aquí.

receteta vía
By Sara

Como distribuir nuestro presupuesto en la decoración de la casa

La verdad que hablar de presupuestos hoy en día es un poco difícil, parece la palabra de moda, sobre todo si la acompañamos de un “limitado”. Son tiempos complicados para muchas familias, las que empiezan, las que sólo quieren sobrevivir y las que a pesar de haber conseguido una estabilidad tienen a alguien cerca que necesita ayuda.

Entonces aquí llegamos nosotros con nuestros blogs que encima la mayoría giran en torno al consumo, si quieres hacer repostería creativa, pues invierte en moldes, adornos y chuminadas para nuestros cup cakes perfectos, os hablamos de decoración y al final no hacemos más que meteros por los ojos casas, muebles papeles pintados de los que te agujerean el bolsillo, para muestra este botón.

Lo pinee el otro día en mi tablero de Pinterest de papeles y vinilos, después de verlo en el blog de la revista Singulares, ¿sabéis lo que cuesta? 219 eurazos + 16€ de gastos de envío, total 235€ para empapelar unos 3 metros de pared. ¿Nos parece una pasada? Estamos locos, y mañana voy y te hago un Diy de como instalar tú mismo el papel para darle un toque industrial o vintage a tu salón que tendrá una pared de 6 metros y te cuelgo el papelito de marras y tú dirás “si no llego a final de mes, que le den al tutorial y al vintage”.



Me olvido de los blogs de moda y cosmética con primeras marcas, que un máscara de pestañas de cuesta 30€ o esos looks cuyas prendas son siempre de ciertas tiendas on line…
Pero la cosa está mal,  muy mal. Ya os he dicho que me dedico al mueble y la decoración, es mi profesión y por mucho que nos guste ver blogs de esta temática, la historia final es otra muy distinta porque las tienda de muebles esta vacías y en el presupuesto de la vivienda lo último de lo último son los muebles.
Hoy en día buscamos el low cost ante todo y en muebles también existe, pero al final lo barato sale caro, o es que nunca os ha pasado que habéis comprado algo por barato y al final no os ha durado una M
Al hilo de esto marcas como Ikea tienen un exitazo de la leche, no quiero decir con esto que lo que hay en Ikea sea malo, de hecho soy super fan de Ikea y sus diseños, yo pongo Ikea en casa, pero en serio, hasta en Ikea lo bueno lo pagas. No puedo además evitar defender el mueble español porque tenemos un motón de fabricantes de calidad y diseño internacional.
Llegados a este punto cuando nos ponemos a amueblar nuestra casa, cometemos varios errores:
Prisas, malas compañeras quiero entrar a vivir y tener la casa completamente amueblada, ERROOOR, crearemos una casa sin personalidad tipo catálogo de Merkamueble.
Low cost, lo acabarás pagando tarde o temprano.
No escuchar a los decoradores que te intentan asesorar cuando vas a comprar un mueble, si te dice que no pongas hay la mesa, no la pongas, la experiencia, normalmente, es un grado.
Amueblar por amueblar, o sea cualquier cosa me vale para pasar el momento.
Distribuir mal nuestro presupuesto, aquí es donde yo quería llegar, partimos de la base de que éste va a ser limitado, muuuuy limitado. Si optas por el ahora pongo esto y cuando pueda ya lo cambiaré por algo más bonito y que encaje mejor, ese cuando pueda nunca llegará y si puedes no encontrarás el momento de hacerlo, vamos que esa horrible butaca que compraste en plan chollo liquidación, llegarán a conocerla tus nietos.
No intentes abarcarlo todo,

Aquí llega el tip de la cuestión, aparte de en el trabajo -los que lo tienen- ¿dónde pasamos más horas? En la cama -vale ahora me dirás que trabajas de noche o que tienes insomnio-. No reduzcas presupuesto a la hora de la compra del colchón, es super importante un buen descanso para enfrentarnos al día a día, lo que te importa es el precio pues hazte a la idea que un colchón decente andará de 600€ en adelante, no te dejes engañar por la publicidades “colchón de viscolástica + canapé abatible en 135×190 500€” NOOOOOO, que eso ni es visco ni es nada, es una guarri espuma que te machacará la espalda.
El sofá, pues parecido al colchón, esta pieza va a ser bastante usada y machacada. Vas a comer, echar siestas, leer, ver la tele, pasar tus ratos románticos….no escatimes en él.
Espero haberos aclarado un poco las cosas: en próximos post hablaremos un poco del tema sofás y colchones, tipos, calidades, como elegirlos…
Como siempre os animo, si tenéis alguna duda o consulta particular no dudéis en contactar conmigo.
iglesiastorressara@gmail.com
By Sara

Cómo comer puerros en verano…

Ya os he dicho alguna vez que lo que quiero compartir aquí es un poquito de mí, trucos sencillos que nos faciliten un poco las cosas. El vertiginoso ritmo al que giran nuestras vidas nos da poco tiempo para pararnos en general, apreciar los pequeños detalles y mucho menos gastar parte de nuestro valioso tiempo en buscar recetas, trucos para decorar la casa y demás detalles. Así que no me quiero enrollar más y gastar de vuestro tiempo, voy al turrón.

Hoy lo que os traigo es una forma de no renunciar a ciertos alimentos que tal y como acostumbramos a comerlos, en verano no apetecen nada.
En mi última visita al pueblo me traje unos puerros de la huerta, ¡qué ricos! Ahora que cuando me puse a pensar en la comida me di cuenta que la porrusalda, muy socorrida y perfecta para este ingrediente pues que no, a ver quién es el guapo que llega a casa con 25º en la calle y se mete un platazo de porrusalda, seguro que no soy la única que piensa igual.
Os presento mi solución, fácil fácil, rápida y sin tonterías.
Cocemos las patatas con la piel -ya sabéis, en agua fría y a fuego muy lento para que no se abran-, unos 25 minutos desde que empieza a hervir. Ponemos también a cocer los huevos cuando rompa el hervor en 10 minutos ya estarán cocidos.
Picamos todos los ingredientes. Para este caso yo la patata la corto en trozos -más bien pequeños- como si la triscases para un cocido.
Salpimentamos, rallamos el jengibre y echamos unas gotitas de tabasco, esto dependerá un poco de lo que nos guste el picante, teniendo en cuenta que el resultado final va a ser de un sabor bastante fuerte con el toque que le dan los pepinillos y el vinagre.
Mezclamos la mayonesa con la mostaza y el vinagre y lo incorporamos bien.
Unas horas en el frigo para que coja bien los sabores y ya está.
Como os dije, fácil y rápida.
By Sara

¿Quién dijo miedo al blanco?

¿Quién dijo miedo al blanco? Para mi existen dos mundos, el mundo de la decoración en red dónde el blanco ilumina nuestra vida y el mundo de la decoración real dónde el blanco está relegado a la ropa interior.
A lo largo de mis años de trabajo, de las estancias que he creado y de todas la casas en las que he tenido el placer de entrar, clásicas, más vintage, viejunas, de diseño… he montado muebles en blanco más o menos clásicos pero os puedo asegurar que nunca he hecho una decoración integral en blanco -pared, muebles, textil-, la calle no quiere el blanco en su casa, es tan perfecto que asusta. Muchos estaréis pensando que no sé de qué hablo, que ” flipo”, vamos. Pues igual sí, pero hasta ahora es lo que he visto-vivido.
Hoy yo quiero romper una lanza hacia el blanco, es más, ¡voy a pintar mi casa de blanco! -que no, que marrón ponerme a pintar ahora toda la casa, uff que pereza-. 
BLANCO, proyecta pureza, claridad, neutralidad y limpieza. Todos sabemos que el blanco es la ausencia de color, pero es luz, por lo tanto, en sí mismo es la suma de colores.
Debemos evitar los blancos azulados ya que son sumamente fríos y mucho cuidado a la hora de crear un  look “total white”, que para mí tiene mas inconvenientes que ventajas.

La elección de este color nos permitirá crear ambientes suaves, con frescura que a pesar de sencillos destacarán por su elegancia. Antes he mencionado la luz, el blanco será nuestra herramienta para estancias pequeñas y con poca luz natural.
El uso del blanco nos permitirá adaptar la decoración a cualquier estilo decorativo reflejando así nuestra propia personalidad combinándolo con los pequeños detalles que van a crear nuestro hogar. Elegiremos con sumo cuidado los complementos y las texturas en función del protagonismo que queramos para una zona en concreto ya que el uso del blanco como fondo potenciará los efectos de estos accesorios. Vamos a crear un cuadro y el blanco nos dará la base perfecta.

Shabby Chic, una decoración más industrial o vintage.

Aunque el estilo nórdico se lleva la palma creando un lienzo blanco con un marco de madera y como factor clave la luz.
Según el Feng Shui el blanco es el color más adecuado para el dormitorio ya que ayuda a crear un ambiente tranquilo.

Imágenes vía internet.

By Sara

Pan de Molde Dulce

Cuando perseveramos, lo normal es que tarde o temprano obtengamos resultados a este esfuerzo, quizás no del todo satisfactorios, pero sí de esos que te animan a seguir a delante. Cuando yo persevero, en mi casa me dicen “¿Otra vez eso?”, pues si, te vas a hartar de comer ESO hasta que me salga bien, “mis lectores se lo merecen y no voy a tirar la toalla porque no quede bien la primera vez” es más que posible que desperdicies materia prima, pero no lo veas así, es una inversión para el posterior goce de nuestras papilas gustativas.

Con esto lo que quiero decir es, que no os creáis que todo lo que veis aquí es un camino de rosas, algunas veces para llevar a buen término una receta es necesario alguna prueba, tener buena mano para la cocina no quiere decir que todo salga bien. Así pues si os animáis con cualquier receta, no tiréis la toalla si a la primera no sale bien.
La receta de hoy en concreto tuve que intentarlo hasta cuatro veces para conseguir el resultado deseado. Las dos primeras fue un completo desastre, le tercera quedó soso y por fin a la cuarta fue la vencida.
Hoy vamos a hacer pan. Que no, que no es difícil hacer pan, es pringoso, y lleva tiempo -que no trabajo-. Tenemos que respetar las cantidades y los pasos nada más.
Yo a la hora de hacer pan yo busco siempre a Iban Yarza ya que hace que un proceso laborioso como el pan parezca de lo más fácil y divertido, pero no sólo tenemos a Iban, sino que a nivel internacional Dan Lepard es uno de los panaderos con más prestigiosos del mundo.
La de hoy es una receta sencilla, que más que otra cosa nos va a llevar tiempo, el tiempo de espera para que la masa vaya subiendo, allá vamos.

Mezclamos en un recipiente la leche a temperatura ambiente, la miel, la sal, el azúcar y la levadura desmenuzada. Después vamos mezclando la harina -podemos hacer lo con las manos o ayudarnos con una espátula de madera o goma- hasta que tengamos una masa elástica y pegajosa, entonces añadiremos la mantequilla a temperatura ambiente, amasamos, damos un poco de forma y dejamos reposar  durante 10 minutos en el mismo recipiente, tapada con un paño.
Ahora pasamos la masa a la encimera que habremos untado con aceite para que no se pegue. Breve amasado de 10 segundos y la devolvemos al recipiente también untado con aceite. Dejamos reposar 10 minutos y repetimos la operación hasta tres veces -breve amasado, reposo-. Veremos como la masa va aumentando su volumen.
En el último amasado y dejamos reposar 30 minutos tapada con el paño.
Pasado este tiempo colocamos la masa en el molde que vayamos a usar y la dejamos unas 2 horas, hasta que haya doblado su volumen.
Precalentamos el horno a 210º con calor arriba y abajo, pintamos la superficie con un poco de leche mezclada con azúcar y agua de azahar, e introducimos al horno, los primeros 15 minutos a 210º y luego bajamos la temperatura a 180º durante 30 minutos.
Sacamos del horno desmoldamos y dejamos que enfríe en una rejilla.

En definitiva, con los tiempos de espera, unas 4 horas en total nos llevará la receta, aunque el trabajo se reduce a poco más de media hora

Los usos que le podemos dar a este pan son un montón, para la tostadora, unos sandwiches con un puntito dulce o simplemente para untar en leche.

By Sara