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Bolitas crujientes de Idiazabal

El otro día cuando encendí la vitro en casa me sentí un poco rara, tanto tiempo revolviendo ensaladas, batiendo smoothies CLICK, y disfrutando de la cocina ajena, que me sentí rarísima cogiendo el cuchillo y la tabla para picar cebolla, aún más poniéndome a realizar un plato de más elaboración.
Para hoy tenía planeada una receta de esas fáciles que os suelo traer pero en el último momento me percaté que con Naia rondando por casa iba a ser misión imposible sacar las fotos, por lo que la dejaremos para cuando empiece el cole y por fin todo vuelva a su sitio. Así que he tirado de archivo, para que engañarnos. De vez en cuando, mientras hago alguna preparación, saco alguna foto, para ocasiones como esta. En esta ocasión se unen dos must de mi cocina, las croquetas y el queso.
Para esta ocasión me inspiré en unas exquisitas croquetas que suelo comer en la Itxasbide Taberna, un bar que se encuentra situado en el Puerto Viejo de Algorta, un lugar encantador para pasar el domingo por la mañana mientras de tomas unos potes y te comes algún pintxito. El bar en cuestión hace unas croquetas, todas y cada una de ellas, para chuparse los dedos, grandes, cremosas y crujientes. Como no tengo la receta, me la he imaginado y el resultado es bastante fiel al original.
Al fin y al cabo, lo que vamos a hacer es una croqueta de queso, en este caso Idiazabal, todo queda en casa, lo puedes sustituir, por otro pero que sea con buen sabor y de oveja.





INGREDIENTES:

100 ml de aceite
100 gr de harina
300 gr de queso idiazabal o queso a mogollón
muesly
huevo
sal
Ponemos a cocer la leche con el queso, todo el que puedas, las croquetas tienen que ser pequeños bocaditos de queso. Después empezamos con todo el proceso de elaboración típico, CLICK para acceder  a él.
El toque final será rebozarlas con el muesly, a mí me gusta pasarlo un poco por la picadora para que esté más fino.
Os van a quedar de vicio.



By Sara

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Prueba estas cremosas croquetas

Ya hemos pasado el primer bache de la semana y ahora el resto está chupado, precisamente de eso va esto hoy, de chuparse los dedos.
Siempre he sido muy croquetera, supongo que será debido a que estoy acostumbrada a unas croquetas caseras de las mejores y no verdaderamente porque sea mi madre -excelente cocinera- mi maestra croquetera y hacedora de dichas volitas de bechamel, el tema es que sea mi madre o no -que si soy objetiva- las croquetas están deliciosas, cremosas y suaves. El caso es que cuando una se va de casa -años ha..de aquello- encima a otra provincia por lo que no existe la posibilidad de llenar el tupper los domingos, pues aprendes o te queda la opción de las congeladas…pero esa, no es una opción.
Vamos que no me ha quedado otra que aprender y como no, mejorar.

Y como muchas cosas en la cocina el secreto está en la masa, allá vamos.

Cuando me dicen «Pues a mí me salen las croquetas super cremosas y encima no me llevan nada de tiempo», se me abren unos ojos como platos y pienso, «Sarita sabemos que eres lenta pero no para tanto más me da a mí que esta no ha probado unas croquetas de verdad en su vida». Esto es como el arroz con leche en media hora no sacas una buena masa.
Yo cuando me pongo lo hago a lo grande, hago de varios sabores para luego congelarlas y tener para más de una vez.
Tiempo necesario, para mí, una mañana entera.
INGREDIENTES PARA LA BECHAMEL:
150ml de aceite
150gr de harina
1,5l de leche
70gr de chorizo
70gr de paletilla

Primeramente ponemos el aceite a calentar a fuego suave, no muy caliente porque si no al incorporar la harina se nos tostará demasiado cogiendo un sabor a quemado, dejamos que la harina se cocine unos minutos mientras damos vueltas, otro de los pasos importantes para evitar que la bechamel sepa a harina. Ahora vamos añadiendo la leche, que tendremos a temperatura ambiente, poco a poco para trabajar una masa sin grumos.

Una vez integrada toda la leche seguiremos removiendo, no basta con que espese, esto lo hará en cinco minutos, la masa tiene que cocer y cuanto más la trabajemos más cremosa estará, yo la suelo tener unos 20 minutos, también rectificaremos el punto de espesor si hace falta añadiendo más leche y dejando que cueza de nuevo, todo a fuego suave, de 11 lo pongo a un 3.

Cuando hayamos conseguido el punto deseado tapamos la cazuela para que conserve el calor y no se forme esa costra.
En una cazuela a parte rehogamos el chorizo he incorporamos la mitad de nuestra masa, lo mismo haremos con el jamón. Dejamos cocinar 5 minutos más siempre sin dejar de mover la masa. rectificamos de sal es posible que no haga falta, salvo con las de jamón. Personalmente prefiero no añadir nuez moscada.

Pasamos a un plato que taparemos con film transparente para evitar la citada costra y dejamos que enfríe la masa. Trabajar con la masa ya fría nos permitirá hacer la forma con más facilidad, lo más normal es que te cueste hacerlo si es así puedes ayudarte poniendo un poco de harina en tus manos, pero si puedes evitar esto mejor. Por último reboza por huevo y pan rallado y a disfrutar.

© Esta publicación es original de Tu Cajón Vintage Prohibida la copia total o parcial, sin citar y enlazar a la fuente original.

By Sara