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DIY: espejo tríptico bastante rústico

Para terminar la semana os traigo un diy, bastante sencillo y de buen resultado.
Aunque os parezca difícil de creer todavía tengo un baño de la casa sin amueblar, me cuesta muchísimo decidirme por algo para mi casa y encima una vez que me decido mi mente retorcida quiere algo que sabe no va ha encontrar hecho.
¿Por qué ya no se ponen espejos trípticos en el baño?
O es que ninguna de vosotras lo hecha de menos cuando te pasas el secador o las plantas que no puedes verte el cogote, o vosotros que salís de casa con la dichosa coronilla abierta, ¿eh? o mejor aún, ver tu maravilloso perfil reflejado en el espejo, ¿no os apetece? Pues manos a la obra.

Así que después de esto vamos avanzando un poco con el baño y por fin puedo verme el cogote cuando me peino.




Si tienes alguna duda o si la falta de tiempo o tus habilidades no te permiten hacer el espejo no dudes en contactar conmigo, puedes elegir el color que quieras o si prefieres un diseño más actual también podemos hacerlo. Me puedes encontrar en iglesiastorressara@gmail.com.





© Esta publicación es original de Tu Cajón Vintage Prohibida la copia total o parcial, sin citar y enlazar a la fuente original.

By Sara

Avanzamos un escalón

La vida en una casa gira en torno a muchos factores pero podemos decir que el trabajo es uno de los que más influyen o por lo menos así pensaba yo hasta que decidimos tener familia.
Los cambios crees que empiezan de forma drástica cuando la habitación de los trastos o tu despacho pasa a convertirse en la habitación del bebé pero esto no ha hecho más que empezar. A la decoración de tu salón se añadirá un parque infantil o una mantita de juegos, más tarde lo harán un motón de trastos y juguetes que tu hijo irá trasladando de su habitación a la sala donde tendrá vuestra compañía. Las puertas de armarios y cajones pasarán a tener ese horrible cierre anti niños que más por seguridad de los dedos del niño en cuestión -que si se pilla los dedos no hay que ir a urgencias- por tu propia salud mental, ya que entrar a la habitación y encontrarte con todos los cajones abiertos y un motón de ropa en el centro del cuarto cuya altura levanta más que la de vuestro propio hijo, os aseguro daña mucho…
Que os voy a contar que muchos no sepáis ya.
Yo ahora mismo estoy en esa fase en la cual todo está a su alcance excepto el lavabo y las baldas que tengo en mi zona de trabajo, la consecuencia a esto, es:
  1. Que los estantes los tengo llenos de trastos que llaman su atención y que el único lugar apto para ellos es fuera del alcance de Naia.
  2. El post que os traigo hoy.

Volviendo a la introducción anterior sacamos la conclusión de que la decoración de la casa variará siempre en función de las necesidades de tu hijo. Ahora estamos en esa fase que necesita una ayuda para llegar al lavabo o al wc. Cuando me puse a buscar estos taburetes entre el rosa de la Cenicienta y el blanco de Ikea, ambos dos un horror para mis sentidos, me decidí por algo más personal.

Este es el resultado, acorde con los tonos del baño, con la calidez de la madera y un aire más country chic, mucho mejor.



 Una base de gesso, color, una letra para decorar y un poco de lija un toque final de barniz mate para proteger ya que va a cercibir bastante trote.

Lo mejor de todo, la modelo, da vida al post de hoy y hace que todo lo que hago tenga sentido.

© Esta publicación es original de Tu Cajón Vintage Prohibida la copia total o parcial, sin citar y enlazar a la fuente original.

By Sara

UNA MESA DEL PASADO

Esta es una pequeña muestra de como lo que compras un día para salir del paso se puede convertir en algo pasable, personalizado a nuestro gusto e integrado dentro de la decoración de nuestra casa.
Necesitaba una mesa de estudio, sin querer gastar mucho dinero me decidí por esta de Indufex, del modelo Marina, sin tenerlo todavía muy claro le vi otras posibilidades, en pino macizo sabía que podía aceptar cualquier acabado. La compré hace años pero si mal no recuerdo me vino a costar unos 145€.

Es importante no tenerle miedo a experimentar con este tipo de cosas.Para mi lo más engorroso es lijar, sobretodo por el polvo que se hace, en realidad no queremos quitar lo que hay debajo, únicamente lijarlo un poco para que la pintura nueva agarre mejor.
En un principio la laqué en blanco y le cambié los tiradores, así estuvo mucho tiempo (la foto que tenía preparada para enseñaros la he perdido cuando ya había empezado con el decoupage, así que no puedo mostraros la mesa con un simple lacado). Ahora por fin me he decidido por darle otro toque. Con unos papeles de decoupage y un poco de betún de judea este es el resultado.

MI TABLA DE LAVAR

Y aquí sigo yo trasteando con mis aperos de pajar.
Estaba yo con ello en mente y me decidí a coger aquella bonita estantería que tenía echado el ojo, esperándome en el pajar Así pues le pedí a mi suegro que me bajase la bonita estantería ya que mis torpes piernas es mejor que no se metan en ciertos sitios de difícil acceso, y el allá que va, volviendo de manos vacías. «Que no hay nada, he estado mirando en las cosas que separamos y allí no hay ninguna estantería» y yo «Sí, sí grandota con esta forma» «Voy a mirar otra vez» Al de un rato vuelve una vez más. «Qué no, está el cuco, la tabla de lavar, la radio… pero nada de estanterías» Yo insisto, porque tiene que estar, y encima pensando para mis adentros, ¡este hombre ya me la ha hecho tablas y la ha tirado al fuego!¡horror! Y otra vez vuelve, no, no y no, la tabla, el cuco, la radio…Bueno, tendré que subir. Pues sí allí estaba la dichosa estantería que en realidad no es una estantería sino una tabla de lavar. Yo creo que si hubiera podido en ese mismo instante me la hubiera hecho tablas, sí, ¡pero en la cabeza! Qué le voy a hacer si soy una ignorante de ciudad.
Os presento a mi estante-tabla de lavar.

La idea es ponerla en la habitación de la niña, a modo de…¿lo adivináis?, seguro.
Primero y lo más importante a parte de limpiarla bien, es tratarla contra la polilla. Hoy en día hay ya un motón de productos con color, incoloros, en spray. He de decir que este trabajo ya me lo habían hecho y es que tengo un suegrín ¡qué no para!
Después, ya todo de mi cosecha, un poco de lija para limar asperezas y el gesso o imprimación. Quería darle un toque un poco shabby pero acorde con la habitación de Naia por lo que usé de tono base un rosa orquídea para las zonas que quería luego lijar. Después apliqué la vela sobre el rosa, de esta forma cuando lijas sobre el color final la parte de la pintura donde se ha aplicado la vela se levanta dando ese toque a viejo tan buscado.
El siguente paso ha sido una mezcla de decoupage, estarcido y scrapp. Buscaba papeles con hadas, mariposas o similar, ya que sin haber sido consciente de ello y poco a poco se ha convertido en el motivo central del cuarto. También me decidí por el scrap para darle un poco de volumen a la estantería.
Tengo más detractores que otra cosa respecto al resultado final del trabajo, ya que sí es cierto que a perdido todo rastro del uso original que se le daba a la tabla, vosotros diréis.

Quién sabe, un día me da es siroco ese con el que a veces espanto moscas y recupera su estado original…